Estatus legal

Los grandes carnívoros en general y los lobos en particular despiertan pasiones. Diversos colectivos expresan posturas dispares, y ejercen presión para verlas reflejadas en la política. Y ese clima sienta bases de inestabilidad en conservación. Por eso es especialmente recomendable tener presente la normativa vigente.

En Europa
La constitución de la Unión Europea planifica la gestión de especies silvestres a escala supranacional. El Convenio de Berna. relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y el Medio Natural de Europa, fue firmado en 1979, incluyendo al lobo en el Anexo II (“Especies de fauna estrictamente protegidas”). España ratificó este acuerdo en 1986, con la reserva de excluir al lobo (entre otras especies) del Anexo II, incluyéndolo en el Anexo III (“Especies de fauna protegidas”), según el cual puede ser objeto de caza.

La Directiva 92/43/CEE (Directiva Hábitats), cataloga al lobo como Especie de Interés Comunitario. La Directiva tiene por objeto “[..contribuir a garantizar la conservación de los hábitat naturales y de la fauna y flora silvestres en el territorio europeo de los Estados miembros…]”. Define “conservación” como el conjunto de medidas necesarias para mantener o restablecer los hábitats naturales y las poblaciones de especies de fauna y flora silvestres en un estado favorable. Esto es, que una especie pueda seguir constituyendo a largo plazo un elemento vital de los hábitat naturales a los que pertenezca; que su área de distribución natural no se esté reduciendo ni amenace con reducirse en un futuro previsible; y que exista y probablemente siga existiendo un hábitat de extensión suficiente para mantener sus poblaciones a largo plazo.

La Directiva Hábitats distingue el nivel de protección dentro de la Península Ibérica en base al río Duero. Incluye a los lobos al sur del Duero dentro de los Anexos II (“especies animales y vegetales de interés comunitario para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación”), y IV (“especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta”). Los lobos al norte del Duero se incluyen en cambio en el Anexo V (“especies animales y vegetales de interés comunitario, cuya recogida en la naturaleza y explotación pueden ser objeto de medidas de gestión”). El término “gestión” no obstante no es sinónimo de explotación cinegética; hay más formas de gestión más allá de la caza.

En Portugal
El lobo está catalogado como Especie en Peligro de Extinción (Ley 90/88, Decreto-Ley 139/90), lo cual implica el máximo grado de protección legal.

En España
En 2005 se aprobó la Estrategia Española de Conservación y Gestión del Lobo, un marco de referencia en la gestión del lobo en España. Este documento fue elaborado por técnicos de las diferentes regiones en las había presencia de lobos, un comité de expertos del entonces llamado Ministerio de Medio Ambiente, y otros especialistas designados por la Administración. La Estrategia carece de implicación legal; contempla directrices de gestión que las administraciones competentes pueden adoptar, o no. El documento no incluye objetivos cuantificables en cuanto a demografía y área de distribución, salvo en lo relativo a la necesidad de conectar de forma natural la población noroccidental con la aislada de Sierra Morena, así como la necesidad de alcanzar unos mínimos en los núcleos meridionales de esa serranía (no alcanzados).

La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad traspone a la legislación española la Directiva 92/43/CEE, y usa también el Duero como referencia: los lobos al sur del río se incluyen en el Anexo II (“especies animales y vegetales de interés comunitario para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación”), y en el Anexo V “especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta”. Los lobos al norte del Duero se incluyen en cambio en el Anexo VI, “especies animales y vegetales de interés comunitario, cuya recogida en la naturaleza y cuya explotación pueden ser objeto de medidas de gestión”. Adicionalmente, la ley 42/2007 crea el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, donde se incluyen las posibles poblaciones locales de Andalucía, Castilla–La Mancha, y Extremadura.

Aun hay más; bajo este manto normativo, las Comunidades Autónomas despliegan disparidad de criterios. Las poblaciones de animales salvajes no entienden de límites administrativos, por lo que tal disparidad resulta poco deseable para la conservación a largo plazo de la población ibérica de lobos. En la mayoría de las comunidades autónomas el lobo figura en los listados de especies que pueden ser objeto de caza, si se autoriza expresamente.

Desglosamos a continuación la normativa vigente en las diferentes comunidades autónomas (excluyendo por tanto documentos “en preparación”):

Galicia
– Cinegético.
Ley 9/2001, de 21 de agosto, de Conservación de la Naturaleza de Galicia.
Decreto284/2001, de 11 de octubre, que incluye al lobo como especie cinegética en el Anexo IV.
– Órdenes anuales de caza fijan los períodos hábiles de caza; autoriza la caza del lobo después de constatar la existencia de daños.
– Desde 2003 existe un programa de ayudas económicas por daños causados por lobos; desde 2006, existe un programa de ayudas para la prevención de daños. Ambos regulados por órdenes anuales que establecen las bases reguladoras de las ayudas.
– El Plan de Gestión del Lobo en Galicia está regulado por el Decreto 297/2008 (30 de diciembre).

Asturias
– No cinegético (apartado 2 del plan de gestión)*. El Decreto 23/2015 (25 de Marzo) regula el II Plan de Gestión del Lobo en el Principado de Asturias.
– Programas anuales de control de población.
*El apartado 7.5 del mismo plan establece que en las reservas de caza los cazadores podrán abatir lobos en cacerías de otras especies “como apoyo para alcanzar los cupos asignados”.

Cantabria
– Cinegético; planes Anuales de la Reserva de Caza de Saja, y Órdenes Anuales de Caza.
– Controles de población como actuaciones excepcionales.

Euskadi
– No protegido en Álava; cinegético en Bizkaia. No incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas.
– Álava: Decreto Foral 33/2010 de 29 de junio; Plan de Gestión del Lobo. El objetivo de la Diputación Foral de Álava es “mantener el territorio en el actual estatus de contención del lobo”.
– Bizkaia: Incluido en las Ordenes Generales de Vedas. La Diputación Foral de Bizkaia establece las normas de control de ejemplares en función de daños a la ganadería.

Castilla y León
– Cinegético.
– Decreto 28/2008: Plan de conservación y gestión del lobo en Castilla y León.
Ley 4/1996 de Caza de Castilla y León.
– Decreto 65/2011, por el que se regula la conservación de las especies cinegéticas de Castilla y León, su aprovechamiento sostenible y el control poblacional de la fauna silvestre.
Orden Anual de Caza 2014 de Castilla y León; establece la temporada cinegética de la especie en sus las diferentes modalidades de caza. Cupos comarcales de lobos para la temporada 2014/2015.
Cupos 2015/2016 (“Aprovechamientos Comarcales” al norte del Duero)

La Rioja
– Cinegético; Ley 9/1998, de 2 de julio, de Caza de La Rioja.
– Decreto 17/2004, de 27 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Caza de La Rioja.
– Se establecen órdenes anuales de caza.

Navarra
– Catalogado como Extinguido según el Decreto Foral 563/1995 del Gobierno de Navarra, por el que se aprueba el Catálogo de Especies Amenazadas de Navarra. Sin estudio de viabilidad de reintroducción, ni plan recuperación (a los que obliga el art. 19, punto 6 de la Ley Foral de Navarra 2/1993 de Protección y Gestión de la Fauna Silvestre y sus Hábitats).

Cataluña
– No protegido; no existe plan de recuperación.

Extremadura
– En Peligro de Extinción, en el  Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura (Decreto 37/2001, 6 de marzo).
– No existe plan de recuperación.

Castilla la Mancha
– En Peligro de Extinción según el Catálogo Regional de Especies Amenazadas, Decreto 33/1998 de 5 de mayo.
– No existe plan de recuperación.

Andalucía
– De Interés Especial; es ésta una figura de protección menor, otorgada por el Decreto Andaluz 23/2012, anexo al Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas. Esta figura de protección obliga únicamente a realizar un “Plan de Manejo”, no englobado en ningún plan de recuperación o de conservación (herramientas de mayor alcance que sí se aplican a especies con mayor nivel de protección).
– El Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía incluye al lobo como en “Peligro Crítico de Extinción”. El Libro Rojo recoge la evaluación del estado de conservación de distintas especies, pero se trata de un documento sin implicaciones legales.

Otros documentos
– Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España: un catálogo de taxones a los que se otorga uno u otro estatus de conservación y vulnerabilidad, según las categorías de Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. El libro rojo incluye al lobo en la categoría NT “Casi Amenazado”. Los motivos de inclusión en esta categoría son la alta mortalidad no natural consecuencia de la acción humana (venenos, caza, atropellos, etc.) y la fragmentación en la gestión.
-El Plan de Acción para el Lobo en Europa y la Iniciativa para la Conservación de los Grandes Carnívoros en Europa (LCIE) contemplan como objetivo mantener y restaurar poblaciones viables de lobos, así como la ampliación de sus áreas de distribución siempre que sea factible.