Sobre lobos e incendios forestales

En Portugal los lobos llevan décadas protegidos y como especie protegida que son, es relevante la investigación científica de los efectos de las actividades humanas sobre su ecología y comportamiento (parques eólicos, incendios, etc.). En España, en cambio, la investigación no ha tenido base científica, y la mayoría de los trabajos han sido dirigidos por las administraciones hacia empresas cuyo único fin era para establecer cuantos lobos se pueden matar por cupos de caza.
 
Os dejamos un artículo publicado en una revista científica internacional por un equipo de investigadores de la Universidad de Oporto, sobre los efectos en lobos de grandes y recurrentes incendios en Portugal, en regiones cercanas a la Sierra de la Culebra.
 
Figura 1. Incendio en la Sierra de la Culebra producido en el año 2009. Puede observarse la distribución en agregados forestales, con lotes bien diferenciados, correspondientes a los distintos eventos de plantación artificial, lo cual lo permite discriminar esa zona de un bosque autóctono y /o una superficie forestal naturalizada. Además, los parches forestales están recorridos por pistas forestales enormes que fragmentan y degradan la cubierta forestal .
 
Según los resultados de este trabajo de investigación, los lobos muestran una alta capacidad de resistencia o resiliencia a los incendios forestales, y los incendios no parecen tener un papel importante ni en la presencia, ni en la selección ni en la reutilización de los hábitats de reproducción de la especie.
 
Las poblaciones de lobos en Portugal persisten y se reproducen en áreas altamente propensas a incendios y sometidas a incendios recurrentes y grandes incendios y no existe una asociación significativa entre desplazamiento de hábitats de cría y aparición de incendios. Sin embargo, la gestión de las superficies quemadas (aperturas de pistas, presencia de humanos en acciones que conlleven cambios significativos en la cubierta vegetal restante, manejo de otras actividades humanas, como ganadería, caza, etc.) en paisajes humanizados puede incrementar la exposición de los lobos y su persecución por la limitación de las condiciones de refugio existentes.
 
Debemos recordar que la Sierra de Culebra es “solo” una “reserva regional de caza” (no es un espacio natural protegido y santuario de fauna) y que en el período 2004-2020 han matado por caza 113 lobos (siendo una “meca del turismo de lobos”, pero el turismo no era incongruente con la caza … ) y eso es una afección directa significativa y prolongada que no ha recibido la suficiente atención mediática.
 
Figura 2. Evolución temporal de los permisos de caza de lobos en la Sierra de la Culebra, un lugar ampliamente divulgado como meca del turismo de lobos pero en el que esta actividad no supuso la reducción en el número de cupos de caza, sino todo lo contrario.
 
Además, La Culebra no es la “reserva de lobos” más importante de España ni tampoco de Europa. Es el cuarto territorio de España en el ranking de densidad de grupos de lobos, muy lejos de varios enclaves de la Cordillera cantábrica (Montaña Oriental Leonesa de Riaño y Mampodre y Montaña Palentina, Ancares leoneses y Saja-Liébana). 
 
Figura 3. Densidades de grupos reproductores de lobos en Castilla y León, según los datos oficiales de la Junta. Debemos reseñar que la densidad per se de lobos, como depredadores apicales, es bajísima (de 12 a 14 grupos por cada 1.000 km2), y que en la propia Castilla y León hay varios territorios, incluso más extensos, con valores de densidad de grupos de lobos significativamente mayores que en la Culebra.
 
Por todo ello, sería recomendable y deseable que “La Sierra de la Culebra” recupere de forma pasiva su cubierta forestal nativa mediante una sucesión vegetal natural, y no volver a recrear el paisaje artificial que ha imperado décadas, dominado de nuevo por las repoblaciones de coníferas de Pinus sp.
 
 
 
 

El lobo vuelve a estar catalogado en Navarra y el Gobierno Foral debe aprobar su plan de recuperación

  • Se ha anulado el Decreto Foral (DF) 254/2019, que creaba el Listado Navarro de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el Catálogo de Especies Amenazadas, íntegra y definitivamente, al fracasar los recursos de casación del Gobierno Foral.
  • Todas las especies catalogadas con anterioridad al DF 254/2019, que fueron desprotegidas por el Gobierno de Navarra, vuelven a recuperar su figura de protección previa. Así, especies como el lobo, el picamaderos negro, porrón europeo, cuchara común, el sarrio, o el lince, entre otras, vuelven a estar catalogadas en Navarra.
  • Por ello, tanto desde GURELUR como desde ASCEL solicitamos al Ejecutivo Foral la aprobación inmediata de planes de conservación y recuperación de todas las especies catalogadas, en un período no superior a tres años, tal y como exige la legislación vigente, planes que, no obstante, ya llevan más de tres lustros sin ver la luz.

La Ley Foral 2/1993 (derivada de la 4/1989 española) supuso un hito en la protección de la fauna en nuestra Comunidad, al incluir cinco categorías distintas de protección proactiva (“En peligro de extinción”, “Sensibles a la alteración de su hábitat”, “Vulnerables”, “Extinguidas” y “De Interés Especial”), para todas las cuales era obligatoria la redacción y puesta en práctica de planes de conservación y/o recuperación.

Sin embargo, hace 3 años fue aprobado el Decreto Foral 254/2019 que creaba el Listado Navarro de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE navarro) y el Catálogo de Especies Amenazadas, bajo el eufemismo de ‘actualizar’ la situación del Catálogo de Especies Amenazadas, fechado hace al menos 17 años (DF 563/1995 y DF 94/1997). El DF aprobado en 2019 pretendía ser el buque insignia de la conservación de la biodiversidad del Gabinete de Itziar López, pero se invalidó por la burda degradación, cuantitativa y cualitativa, de la normativa de protección ambiental acometida por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno Foral, que eliminó tres categorías de protección del especies en el seno de Catálogo y por ende, al 74% de las especies protegidas (16 especies en la categoría de “Sensibles a la alteración de su hábitat”, 3 especies en la de “Extinguidas” y 77 especies como “De interés especial”), rebajando la protección específica. Eso suponía impedir la puesta en práctica de planes proactivos de conservación y/o recuperación, que eran obligatorios entre 1 y 3 años después de su catalogación del año 1995. De esa manera, el Gobierno Foral quería blanquear una situación ilegal, pero gracias a las acciones judiciales de GURELUR y ASCEL hemos revertido esa situación.

En efecto, para combatir ese despropósito, la asociación navarra GURELUR, con la colaboración de ASCEL interpuso en 2019 un Recurso Contencioso-Administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de Navarra contra el Gobierno Foral, porque considerábamos que ese Decreto Foral 254/2019 era manifiestamente ilegal. No se respetaba la ley foral propia, incurría en la vulneración del principio de jerarquía normativa regional, y conllevaba la desprotección y descatalogación de la mayoría de especies de fauna silvestre de nuestra Comunidad.

Tras una primera sentencia favorable (31/03/2021), el Gobierno Foral, de un modo temerario, recurrió formulando sendos recursos de casación. Primero, el Tribunal Supremo inadmitió el Recurso de Casación, mediante Providencia de 28/10/2021, y ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Navarra también rechaza el Recurso de Casación Autonómico, por Auto de 10/02/2022, los cuales se adjuntan. Ambos pronunciamientos, condenando en costas al Gobierno Foral y a anunciar públicamente el fallo en el Boletín Oficial de Navarra , anulan de forma irreversible el Listado y Catálogo Navarro aprobado por el DF 254/2019.

El Ejecutivo Foral ha considerado que la protección de la biodiversidad es un obstáculo frente a la atroz explotación intensiva del territorio navarro para actividades humanas (instalaciones de producción energética –aerogeneradores, huertos solares, etc.–, ganadería, agricultura, caza, urbanismo, etc.), en aras al “desarrollo socioeconómico”, sin reparar en la insostenibilidad de las mismas.

Sirvan estas acciones judiciales para inducir a la reflexión a la ciudadanía navarra, para que conozca las nefastas decisiones que en materia de protección de la biodiversidad que han tomado nuestros responsables públicos en lo que iba a ser el “gobierno del cambio” y se ha quedado en el “gobierno de la desprotección ambiental”. Advertimos que la sociedad civil organizada es la que ha tenido que velar por la conservación de la naturaleza, trabajando denodada y altruistamente por mantener el Catálogo de Especies Amenazadas de Navarra, hasta el punto de tener que acudir a los Tribunales, por la falta de justificación biológica y de base legal en la aprobación del DF 254/2019.

ASCEL y GURELUR consideramos que el actual Gobierno Foral queda invalidado en su cualificación y competencia para proteger y restaurar el estado de conservación desfavorable de la biodiversidad navarra, y por ello, solicitamos al próximo Ejecutivo que tome buena nota de ello, y que no descatalogue a las especies de fauna protegidas, porque lo lícito (y lo ético) es mejorar el marco de protección de las especies, pero no empeorarlo, como pretendía llevar a cabo el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente. Ambas entidades, por último, pedimos a la actual Presidenta de Navarra la depuración de responsabilidades internas y subsidiariamente, los ceses y/o dimisiones pertinentes en el seno del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.

¿Cuál es el coste ecológico de no tener lobos?

Los lobos mejoran el estado sanitario de la fauna salvaje
Un nuevo estudio científico, elaborado por investigadores afiliados a la Universidad Tecnológica de Michigan (EEUU), ha evaluado de qué forma los lobos seleccionan como presa a los alces (Alces alces americanus) adultos en el interior del Parque Nacional de Isle Royale en función de la edad y la presencia de osteoartritis en los cérvidos
 
!Qué sujetos más increíbles los lobos! solo utilizando como herramienta sus dientes conseguir matar a alces de ese tamaño tan descomunal y jugándose la vida en el intento. !Cómo nos acostumbramos a los prodigios de la naturaleza! !Y qué fácil se pierden funciones ecológicas tan importantes permitiendo matar lobos!
 
Además, ha evaluado cómo la disminución de la mortalidad de alces por los lobos puede favorecer el incremento de esta enfermedad. Para realizar el trabajo han utilizado los registros acumulados de osteoartritis en alces y la depredación lobuna durante un periodo de 33 años.
 
El estudio concluye que la depredación selectiva los lobos desempeña un papel importante en la regulación de la salud de la población de presas como los alces. El descenso en orteartritis que presentaban los alces tras los años de mayor tasas de predación se debe a que los lobos eliminaron preferentemente a los alces afectados con la enfermedad.
 

Estos resultados ponen de manifiesto la relevante contribución e influencia de la depredación de los lobos en la salud de las poblaciones de fauna salvaje (como los ungulados salvajes), lo cual es un argumento más que se puede añadir en contra de los controles letales de lobos (caza, extracciones selectivas, etc.), especialmente en el ruidoso y cuasi ensordecedor debate mediático que existe en la actualidad sobre la protección del lobo en España. 

 

La protección española del lobo es avalada por la Comisión Europea

La petición administrativa para incluir al lobo en toda España en el Catálogo efectuada por ASCEL en 2019 motiva (de momento) su inclusión (para toda España) en el Listado (LESRPE) en 2021.

Aunque esa es una protección de nivel básico, sirve para impedir —por ahora y a todos los efectos— la muerte de cualquier ejemplar (por caza, control, etc.).

Mientras algunos sectores se empeñan en continuar discutiendo inútilmente si este depredador apical clave debe estar protegido o no en el LESRPE, la inclusión de toda la población española del lobo en dicho LESRPE (RD 139/2011), está plenamente justificada no solo en el marco legislativo español, sino que también lo está en el marco normativo superior europeo (Directiva Hábitats 92/43/CEE).

Esa consideración está plenamente justificada según la Comisión Europea, lo cual es una postura común tanto del “Comisario Europeo de Medio Ambiente, Océanos y Pesca” como del “Comisario de Agricultura”.

Esto que figura a continuación es el fragmento extractado de una carta remitida por ambos Comisarios a los Ministros españoles correspondientes (de la “Transición Ecológica” y de “Agricultura”) no hace un mes, a favor de permitir la recuperación del lobo y lograr un estado de conservación “favorable” para esta especie en España, ya que actualmente está en estado “desfavorable/inadecuado“. Y dicho esto por quienes manejan la PAC, dentro de la obligada coherencia de nuestras políticas europeas.

 

La caza ilegal de lobos aumentó un 650% cuando se solaparon otras actividades cinegéticas y la presencia de nieve

Que la caza ilegal y la persecución humana intencionada del lobo es la principal causa de su mortalidad no es nada nuevo. Que esta caza ilegal sea ampliamente subestimada y no esté asumida ni suficientemente considerada en la gestión por las administraciones públicas (especialmente, las regionales españolas) tampoco es nada nuevo. La caza ilegal es la punta del iceberg. Es un problema mayúsculo que afecta a todas las poblaciones de grandes carnívoros del mundo. Pero en algunos lugares, los científicos están poniendo cifras a ello mediante la utilización de grandes bases de datos y series temporales de centenares de lobos radiomarcados. Y con esos trabajos están sacando los colores a los gestores públicos y a todos aquellos que avalan la caza y el control letal de lobos como herramienta de gestión. 

Un reciente trabajo científico ha analizado los factores que subyacen a la mortalidad de 495 lobos radiomarcados en el período 1979-2012 en el estado norteamericano de Wisconsin, y lo ha relacionado con los cambios legislativos, factores ambientales (incluida la presencia de nieve) y las actividades humanas permitidas (como la propia caza de lobos y la caza de otras especies en época de veda de los lobos).

La caza ilegal de lobos aumentó un 650% cuando se solapan otras actividades cinegéticas y la presencia de nieve en Wisconsin (EE.UU.) Y las bajas mortales en lobos aumentaron en más del 50% durante el período no hábil cinegético justo a continuación de la temporada de caza cuando además se combina con la presencia de nieve, que incrementa su detectabilidad y exposición a la mortalidad. Esto podría ser perfectamente extrapolable a todas las poblaciones de lobos mundiales.

Debemos recordar, con las debidas salvaguardas, que aunque en España los periodos de nevadas son poco prolongados, la actividad cinegética -sin apenas control ni vigilancia- es masiva tanto durante la temporada hábil de caza mayor (habitualmente, de septiembre a febrero) como la posterior (de marzo a agosto, que coincide con decenas de miles de recechos y aguardos nocturnos de especialmente corzos y jabalíes).

Esperamos que los políticos y responsables de la gestión del lobo en las comunidades autónomas se den por aludidos por los resultados de estos trabajos científicos que determinan cómo se subestima la mortalidad no natural de lobos provocada por la caza ilegal de la especie. 

Para combatir estos problemas de picaresca humana, es importante promover la protección lo más estricta del lobo -como lidera ASCEL en España- y la aplicación efectiva de los marcos de legislación vigentes. En ese sentido, queremos recordar que todos los lobos españoles están amparados por el RD 139/2011 desde septiembre de 2021 gracias a la acción administrativa y judicial de ASCEL, y que matar lobos es un delito, por lo que todo aquel ciudadano que tenga sospechas, pruebas y evidencias de delitos contra los lobos debe denunciarlos antes las autoridades.

Figura 1. Imagen que pasará a la historia, tras el éxito en la iniciativa de protección del lobo en España comandada por ASCEL. Varios ejemplares de lobo abatidos en una acción de caza con presencia de nieve en un espacio tipificado como Reserva Regional de Caza (además de Parque Regional y Espacio de la Red Natura 2000 como ZEC y ZEPA) en la Montaña de Riaño (León).

ASCEL se presenta a los premios nacionales “Félix Rodríguez de la Fuente de Conservación de la Naturaleza”

El Ministerio para la Transición Ecológica (MITERD), mediante la Orden TED/1343/2021, convocó a finales del año pasado, los “Premios Nacionales de Medioambiente y de Energía”. Uno de estos premios es el denominado “Félix Rodríguez de la Fuente de Conservación de la Naturaleza”, al cual pueden postularse y aspirar todas aquellas “personas, físicas o jurídicas, cuya actividad, creadora, investigadora, técnica, científica, educativa, social o de difusión haya representado una contribución relevante para la conservación de la biodiversidad española y un uso sostenible del patrimonio natural de España“.

En los más de 21 años de funcionamiento de ASCEL como asociación, hemos efectuado múltiples acciones en el ámbito de la divulgación, aportando la mejor información técnico-científica sobre la especie, participando en distintos foros de debate (jornadas técnicas, congresos científicos, comités consultivos de planes de gestión, charlas, etc.), y también en el desarrollo de acciones en el ámbito administrativo y judicial encaminadas a fiscalizar la gestión letal de lobos. Además, como es público y notorio, ASCEL cursó en 2019 una solicitud administrativa para la catalogación del lobo como especie “Vulnerable” en el RD 139/2011, y subsidiariamente, para su inclusión en el LESRPE. El resultado de esa acción y el periplo administrativo y judicial (aún vigente) derivó en que el 22/09/2021, el MITERD incluyera en el RD 139/2011 todas las poblaciones de lobo en España en el “Listado” a través de la Orden Ministerial TED/980/2021. Esto implicó de facto el fin de la muerte de lobos y la fragmentación de la gestión de la especie en España.

Es sobradamente conocido que la memoria de Félix Rodríguez de la Fuente está indisolublemente asociada a su reclamación para dispensar otro trato a la fauna ibérica, y especialmente, al lobo, y fue en el año 2021, cuando ASCEL cierra (41 años después de su inesperado y trágico fallecimiento por accidente) de algún modo, esa “larga travesía en el desierto” con el lobo. Y precisamente por ello, en ASCEL hemos cursado, de forma reglada, nuestra candidatura, en tiempo y forma, ante el MITERD, para optar a un reconocimiento que lleva el nombre de Félix Rodríguez de la Fuente. 

Esperamos que el Jurado del Premio reconozca la contribución significativa de ASCEL a la conservación de la biodiversidad española.