ASCEL alega que el nuevo Catálogo de Especies Amenazadas de Navarra desprotege al lobo de forma ilegal

El Gobierno Foral de Navarra abrió recientemente un periodo de participación pública acerca de su propuesta de nuevo Catálogo Navarro de Especies Amenazadas. El nuevo Catálogo considera las necesidades que se derivan de la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, de ámbito nacional, ley que a su vez actualiza el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. En dicho Catálogo de ámbito estatal se clasifican las especies según dos categorías de amenaza: “En Peligro de Extinción” y “Vulnerable”.

El Catálogo navarro todavía vigente, clasifica a las especies silvestres según cinco categorías de protección, ordenadas en función de su grado de amenaza: “En Peligro de Extinción”, “Sensible a la Alteración de su Hábitat”, “Vulnerable”, “De Interés Especial” y “Extinguido”. El lobo estaba incluido en dicho Catálogo como especie “Extinguida”. Esa es una de las tres categorías de protección que desaparecen en la nueva propuesta de Catálogo navarro en su pretendido encaje con la normativa nacional.

ASCEL ha presentado un escrito de alegaciones al Gobierno Foral ya que esta omisión del lobo en el nuevo Catálogo es injustificable e ilegal de acuerdo con la legislación vigente de Navarra, es decir con la Ley Foral 2/1993 de Protección y Gestión de la Fauna Silvestre y sus Hábitats. ASCEL considera que no hay justificación técnica, científica y legal que justifique la descatalogación del lobo en Navarra. En virtud de la legislación foral y dado que la normativa española permite figuras de protección para los Catálogos regionales adicionales a las dos categorías contempladas nacionalmente (“Vulnerable” y “En Peligro de Extinción”), ASCEL ha reclamado, apelando al principio de “no regresión legislativa ambiental”, que (i) todas las especies catalogadas con anterioridad figuren en el nuevo catálogo regional, y/o (ii) en su defecto, que el Gobierno Foral de Navarra incluya al lobo como especie en la categoría “En Peligro de Extinción”. 

Las razones estriban en que el lobo es una especie con presencia esporádica y recurrente en territorio navarro desde finales del s. XX, por lo que es previsible su recolonización a medio plazo, teniendo en cuenta la elevada potencialidad del hábitat de Navarra para esta especie (1). Es notoria la presencia de lobos franco-italianos e ibéricos en territorios limítrofes a Navarra (Álava, Gipuzkoa, La Rioja, Zaragoza, Huesca y Aquitania -en Francia-). Además, Navarra juega un papel esencial en la conectividad de la población noroccidental ibérica de lobo con otras poblaciones de lobos extra-ibéricas, a través del Pirineo y del valle del Ebro.  Además, la identificación a priori y el reconocimiento normativo e institucional subsiguiente, de las áreas de expansión natural de depredadores apicales puede evitar muchos problemas de coexistencia, ya que se pueden establecer medidas de prevención de daños y campañas de información para hacer más fácil la inminente co-habitación de los seres humanos con los lobos en Navarra.

Complementariamente a esta alegación, el debate también se abre a por qué el Gobierno de Navarra no ha realizado, en estas más de dos décadas de vigencia de la Ley Foral y del Catálogo Navarro de Especies Amenazadas, un estudio de viabilidad de reintroducción y/o un plan recuperación para una especie catalogada como “Extinguida” como el lobo, dado que era su obligación legal, según lo dispuesto en artículo 19 apartado 6 de la citada Ley Foral de Navarra 2/1993.

(1) Grilo, C., Lucas, P.M., Fernández-Gil, A. Seara, M., Costa, G., Roque, S., Rio-Maior, H., Nakamura, , Álvares, F., Petrucci-Fonseca, F. & Revilla, E. (2018).  Refuge  as  major  habitat  driver  for  wolf presence in human-modified landscapes. Animal Conservation, doi:10.1111/acv.12435

ASCEL refuta el plan de gestión del lobo que plantea el Gobierno de Cantabria

Nuestra ONG ha participado en el proceso abierto por el gobierno de Cantabria el pasado mes de enero, con respecto a la propuesta de un plan de gestión del lobo. Más que presentar alegaciones, ASCEL formula una enmienda general al nuevo instrumento de gestión promovido por la administración regional de Cantabria. De ser aprobado con su planteamiento actual, este nuevo plan de gestión se unirá al elenco de similares planes españoles que contemplan a la caza y el control poblacional de lobos como herramienta prioritaria, por no decir única, de gestión de la especie. Los planes de gestión de lobos en España se han erigido en mecanismos pseudo-legales que avalan el control poblacional de lobos sin considerar el marco normativo suprarregional que les obliga a proteger a los lobos.

Parece razonable sugerir que matar lobos no es protegerles, no es beneficioso para la especie en particular ni para la conservación de la biodiversidad en un sentido más amplio, y contribuye a degradar aún más el estado de conservación de la población ibérica de lobos. Los lobos no requieren ningún mecanismo de control externo por los humanos, porque tienen capacidad intrínseca biológica para auto-regularse dada su condición de depredadores apicales. Por eso no existen ni existirán plagas ni excesos de depredadores apicales.

ASCEL solicita la suspensión del trámite con la retirada del documento de gestión planteado, porque el plan de gestión está basado en un diagnóstico que (1) sobreestima inequívocamente la subpoblación regional de lobos, (2) pretende matar lobos para controlar la población en el 73% del territorio regional, incluido un parque nacional como Picos de Europa, y además, (3) plantea la erradicación total de la especie en el restante 27% de la región. Igualmente, reclamamos la debida protección, mediante catalogación regional de la especie en Cantabria.

La presencia de la ganadería en extensivo ha de ser compatible con la presencia de lobos, y no al revés. Una estrategia alternativa de gestión debería abordar la eliminación de las causas de mortalidad que los humanos provocamos a los lobos, de cara al obligado mandato de asegurar un estado de conservación favorable, y establecer una ordenación de las actividades humanas en el territorio regional cántabro, permitiendo la recuperación demográfica, genética y ecológicamente funcional de los lobos. A tenor del plan de gestión propuesto, esta premisa ni siquiera es valorada por el Ejecutivo regional como modelo alternativo de gestión.

Por último, ASCEL se reserva las medidas legales que considere oportunas si la aprobación de dicho plan de gestión tiene lugar.

 

Manejo irresponsable de perros y las ayudas agroambientales que cobran sus amos

En fechas recientes del mes de diciembre de 2018, tuvimos la desagradable ocasión de recibir de varias personas implicadas en la conservación de la naturaleza, varios videos como el que os exponemos donde un grupo de perros hostigaba y se ensañaba con un ciervo (Cervus elaphus) en Cervera de Pisuerga, termino municipal perteneciente al Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre (Montaña Cantábrica Palentina), también espacio de la Red Natura 2000.

ASCEL puso el caso en manos del SEPRONA de la Guardia Civil, aportando documentos  audiovisuales. Afortunadamente, la denuncia fue tramitada y la investigación del SEPRONA condujo a la identificación y sanción del infractor.

Por todo ello agradecemos la colaboración ciudadana en este tipo de hechos y manifestamos, una vez más, nuestro reconocimiento a la labor del SEPRONA. Confiamos en que la ejemplaridad de este tipo de sanciones contribuya a que ninguna infracción ambiental quede impune, y a que se modifiquen los comportamientos humanos con respecto a la supervisión y cuidado de sus perros, máxime en áreas protegidas  que forman parte del patrimonio común.

Este comportamiento irresponsable de algunos dueños de perros y sus consecuencias contra la conservación de la naturaleza ha sido objeto de publicaciones a nivel mundial. Este efecto pernicioso recae directamente en la conservación del lobo dada la dificultad de discriminar objetivamente la autoría de los ataques sobre reses ganaderas realizados por algunos perros cuyo manejo humano haya sido irresponsable, de los efectuados por los propios lobos.

Cabe mencionar que en esta zona palentina, las manifestaciones mediáticas de las organizaciones profesionales de ganaderos y de sus afiliados achacan recurrentemente a los lobos los daños a la ganadería, y solicitan más medidas de control poblacional de lobos a las administraciones. Y todo ello se hace obviando las ingentes ayudas agroambientales asociadas a criterios, entre otros, de eco-condicionalidad, como los derivados de la Política Agraria Común (PAC), que perciben esos mismos ganaderos que denuncian los ataques de lobos. Esas ayudas públicas y subvenciones agro-ambientales las reciben titulares del sector agro-ganadero para paliar las posibles limitaciones inherentes a tener sus explotaciones -privadas-  en espacios protegidos y/o coexistir con fauna silvestre, incluidos los lobos. Por tanto, ¡qué menos que exigir el cumplimiento de los requisitos que dan lugar a recibir estas cantidades de dinero público!.

Y enlazando lo expuesto con el caso que nos ocupa, se ha podido relacionar a algunos de los “habituales” de las noticias de la prensa local palentina contra los lobos con los propietarios de la explotación familiar de Cervera de Pisuerga sancionada por el SEPRONA por la conducta de sus perros. Esa explotación ganadera habría cobrado 74.400 € en 2015 y 38.733,80 € en 2017, en forma de ayudas agro-ambientales a priori de la PAC, esa que supone en torno al 57% del presupuesto de la UE y que tiene unas negativas consecuencias tanto ambientalmente en cuanto a la conservación de la biodiversidad como otras de ética internacional. Desafortunadamente, estas informaciones no suelen trascender en la cobertura mediática sobre lobos.

Finalmente, si los perros de guarda del ganado de esa explotación son capaces de atacar y matar a ciervos machos adultos de más de 120 kg de peso … ¿no podrán estos mismos perros atacar y matar ganado?.

El Tribunal Supremo anula definitivamente el plan de gestión del Lobo en Castilla y León

El plan de gestión del lobo en Castilla y León, publicado en mayo de 2016[1], queda definitivamente anulado tras pasar por el Tribunal Supremo. Dicho plan, equívocamente llamado “Plan de Conservación y Gestión del Lobo en Castilla y León”, había sido anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a principios de 2018, a instancias de ASCEL[2]. El auto del Tribunal Supremo, del 13 de diciembre de 2018, inadmite el recurso contra dicha sentencia de anulación. En otras palabras, el Tribunal Supremo ha rechazado el recurso presentado por la administración de Castilla y León[3] por carecer de fundamento, recordando que las administraciones públicas deben también cumplir con los procedimientos acordados.

Desde ASCEL deseamos un cambio de rumbo a la triste y fallida política de ‘gestión’ del lobo en Castilla y León, basada en la caza como herramienta de gestión a través de cupos cinegéticos inconcebibles para un predador apical. No se puede seguir sosteniendo que una especie de interés comunitario, y estrictamente protegida al sur del Duero en la misma Comunidad Autónoma, pueda ser severamente explotada. La administración con competencias en Castilla y León acumula además despropósitos administrativos: anulación de los cupos establecidos para las temporadas de caza de 2010-2011, 2011-2012 y 2015-2016, anulación del plan de gestión de 2016, y suspensión cautelar de los cupos de 2016-19[4].

Sólo con el cumplimiento de la legislación europea, española y autonómica, en favor de la preservación de la biodiversidad en general y del lobo en particular como componente estructural de la misma, habrá una salida.

[1]– Decreto 14/2016, de 19 de mayo, por el que se aprueba el Plan de “Conservación y Gestión” del Lobo en Castilla y León

[2]– Tras la presentación del correspondiente recurso contencioso-administrativo

[3]– Recurso de Casación

[4]– Aprovechamientos Comarcales

Sobre el ilegal y recurrente control poblacional de lobos al Sur del Duero

A propósito de contenido de la noticia aparecida en algunos portales sobre que la patrulla de seguimiento abate en Gredos el segundo lobo del año, queremos reincidir en que la Junta de Castilla y León, con recursos y personal público, procede de esta manera, a pesar de que no conocemos ni nos consta, que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente defina y/o evalúe los daños atribuidos a lobos de forma fehaciente (mediante peritajes genéticos), ni tampoco la puesta en práctica y evaluación de métodos de prevención de daños sobre las explotaciones damnificadas. La administración regional vuelve a incidir en su único argumento para matar lobos, basado en una presuposición falaz, y es que están “autorizados” para ello “per se”, lo cual es incierto e ilegal. Y algunos medios de comunicación deberían esforzarse en no dar por sentadas ciertas asunciones, sobre todo si las fuentes están tan judicializadas como la Consejería que regenta Suárez Quiñones.

Además, con respecto al contenido de esa reseña de prensa, se “informa” que hay permisos para matar 5 ejemplares, lo cual es temerario e ilegal, y no sabemos si responde a fuentes oficiales o a licencias periodísticas erróneas: no puede haber un cupo de 5 lobos porque al sur del Duero el lobo es una especie estrictamente protegida por los Anexos II y IV de la Directiva Hábitats, por lo que no caben ningún tipo de caza y/o control poblacional mediante cupos. Cabe asimismo recordar que este año ni siquiera al norte del Río Duero puede haber caza (con cupos), gracias a las acciones de ASCEL, que constituyen un hecho sin precedentes en España y en buena parte del mundo donde hay lobos.

Esta noticia pone en evidencia, una vez más, la publicación de textos con elementos manipuladores e inexactos, no desmentidos por la administración responsable y que solo perjudican a la coexistencia entre el lobo y el ser humano.

 

La Junta de Castilla y León suspende la caza de lobos en CyL en 2018-2019

Hemos recibido notificación de que la Junta de Castilla y León, mediante una Orden de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, ha estimado el Recurso de Alzada que interpusimos acerca de una resolución administrativa por la que la Dirección General de Medio Natural aprobaba un “Plan de aprovechamientos comarcales del lobo en los terrenos cinegéticos situados al norte del río Duero para las temporadas 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019“. Dicha resolución administrativa  autorizaba la muerte de 429 lobos por cazadores en el período 2016-2019. En consecuencia, el Consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones Fernández, ha ordenado la suspensión de la caza del lobo en Castilla y León. 

Esta decisión no tiene precedentes prácticos en España porque supone de facto la anulación del cupo de 143 lobos previstos para ser matados por cazadores durante la presente temporada 2018-2019. La caza de lobos en Castilla y León será por tanto un acto ilegal, punible en esta temporada 2018-2019. Os invitamos a colaborar con las autoridades pertinentes (Guardia Civil – Seprona) para denunciar cualquier acto de caza de lobos si tenéis conocimiento de tales actos.

La decisión, que ya afloró en la pasada “Mesa del Lobo” (órgano de pseudo-participación pública, designado por la Junta de Castilla y León) celebrada la semana pasada, se confirma ahora formalmente, y es una consecuencia de las diversas actuaciones judiciales emprendidas por ASCEL, de las cuales hemos ido informando (por ejemplo, el TSJCyL paraliza la caza del loboel TSJCyL desestima el Recurso de la JCyL contra la suspensión cautelar de la caza de lobosel TSJCyL anula el plan de gestión del lobo). El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León desestimó los argumentos esgrimidos por la Junta de Castilla y León, manteniendo la medida cautelar solicitada por ASCEL, que paralizaba el aprovechamiento cinegético del lobo en las temporadas 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019.

Agradecemos desde ASCEL la colaboración de la Manada y Ecologistas en Acción, entidades que nos han ayudado en este recorrido judicial, que empezó mucho antes de esta suspensión de la caza en las temporadas citadas.

Advertimos que estas actuaciones judiciales constituyen un punto y aparte, pero no un punto final por desgracia, porque la Junta de Castilla y León no parece querer cesar en su empeño de matar lobos, y de dilapidar recursos públicos en decisiones improcedentes, irracionales e ilegales, ignorando la importancia ecológica de la especie y degradando la cobertura legal internacional y nacional que protege a los lobos. Solo políticos con miras altas y a largo plazo serían capaces de aprovechar esta coyuntura que supone NO CAZAR LOBOS,  y proteger regionalmente al depredador apical por excelencia de Castilla y León, como base de una gestión más sólida, coherente, legal, racional y ecológica.