La fiscalía de Ávila inicia diligencias a raíz de que grupos ecologistas denuncien la declaración de la provincia como “Zona libre de lobos”

Ecologistas en Acción y la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) han denunciado a la Diputación Provincial de Ávila ante la Defensora del Pueblo y ante la Comisión Europea al estimar que la moción de apoyo a la declaración de Ávila como ‘zona libre de lobos’ que aprobó la institución provincial es «Ilegal». Esta moción,  propuesta por UPA y COAG, y presentada por el PP, fue apoyada por el PSOE mientras que IU y UPyD se abstuvieron.

Ambas asociaciones defienden que no existe ningún estudio científico que demuestre que se haya producido un aumento en los daños a la ganadería y aunque los hubiera, la vía para paliar los posibles perjuicios a los ganaderos sería otra, como por ejemplo la aplicación de programas de prevención de daños.

Ecologistas en Acción y ASCEL han resaltado que las poblaciones de lobo ibérico de la provincia de Ávila, como todas las situadas al sur del río Duero, se encuentran estrictamente protegidas tanto por la Directiva comunitaria 92/43/CEE, como por la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Tras esta denuncia, la Fiscalía de Ávila ha iniciado diligencias informativas y requerido un informe detallado a la Diputación Provincial.

La propia diligencia de la Fiscalía indica que la declaración de zona libre de lobos “produce inquietud” porque “atentaría contra la legislación vigente” al estar declarado el lobo especie protegida al sur del Duero.

ASCEL solicita la retirada de ayudas públicas a ASAJA por parte de la Fundación Biodiversidad

En 2012 el sindicato agrario ASAJA, fue beneficiario de una ayuda pública concedida por la Fundación Biodiversidad (dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) por un importe de 64.000 euros, para la ejecución del proyecto “La ganadería extensiva como pieza clave en la conservación del lobo”, a realizar en la provincia de Ávila.

Se da la circunstancia de que  este sindicato colgó en diversos municipios de esta provincia, carteles invitando a la asistencia a una manifestación en 2012 y con la leyenda “Matemos a los lobos”, en lo que parecía una festiva reivindicación de los ganaderos dirigida al Consejero Silván. A este desafortunado incidente hay que sumar las declaraciones de Donaciano Dujo, presidente de ASAJA en Castilla y León, quien manifestó públicamente que “es incompatible la ganadería con la existencia de lobos”. Del mismo modo, en las últimas semanas estamos presenciando con asombro una beligerante campaña contra el lobo en la provincia de Ávila, orquestada por los principales sindicatos agrarios de la provincia, entre ellos ASAJA.

Desde ASCEL, no podemos entender este doble juego de ASAJA, que por un lado incita al exterminio del lobo en Ávila y manifiesta públicamente que es una especie incompatible con la ganadería, y por otro lado no duda en recurrir a fondos públicos para desarrollar un proyecto de conservación en el que el lobo es la especie a proteger.

Por este motivo, desde ASCEL hemos enviado un escrito a la Fundación Biodiversidad y al Ministerio de Agricultura, en el que solicitamos que se pida explicaciones a ASAJA sobre estos incidentes y a la vez  se retire dicha ayuda pública, debido a la manifiesta incoherencia que practica el sindicato agrario.

Igualmente se ha mandado una carta a ASAJA, en la que transmitimos nuestra perplejidad y desagrado ante lo que es una indudable muestra de doble lenguaje, hipocresía y tomadura de pelo a las administraciones públicas de conservación en particular y a la ciudadanía en general.

Autos judiciales sobre la suspensión de controles en el Parque Nacional de Picos de Europa

Los Juzgados de lo Contencioso Administrativo nº 3 y nº 4 de Oviedo han dictado sendos autos por los que se acuerda la suspensión provisional de la actuación de la Dirección del Parque Nacional de los Picos de Europa, consistente en dar muerte a ejemplares de lobos en el interior del Parque Nacional de los Picos de Europa.

En el mes de octubre del pasado año la propia Dirección del Parque Nacional se había visto obligada a suspender la ejecución de las resoluciones de 1 de agosto de 2012 por las que se autorizaba la muerte de seis ejemplares de lobo en el especio protegido, tras haber matado a tres de ellos. Las resoluciones habían sido impugnadas por varios colectivos conservacionistas, entre ellos ASCEL. Los argumentos para justificar los controles eran la tendencia de la población de lobos (no cuantificada en la resolución), la tendencia en los daños (no cuantificada en la resolución) y un informe emitido el 9 de julio que, al parecer, amparaba técnicamente los controles.

Sin embargo, el 9 de noviembre del pasado año, y estando impugnadas las actuaciones, el Director del Parque Nacional volvió a ordenar dar muerte a otros dos lobos en la zona de Los Lagos, orden que ha quedado invalidada provisionalmente por la decisión de los jueces que revisan esta concreta actuación administrativa tras las demandas interpuestas por las asociaciones ecologistas recurrentes, entre ellas ASCEL.

Recuerda el Magistrado del Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 3 de Oviedo que “al máximo nivel normativo se impone a los poderes públicos la obligación de protección del Medio Ambiente, como uno de los principios rectores de la política social y económica”, añadiendo que el lobo “es una especie en relación con la cual las administraciones tienen encomendadas medidas de protección y control como uno de los exponentes más significativos de la fauna ibérica”. Por su parte, el Magistrado del juzgado de lo contencioso administrativo nº 4 de Oviedo señala que “sin perjuicio de la importancia de la ganadería en un espacio como el de Picos de Europa, particularmente representativo de los valores de la naturaleza, ha de tenerse muy presente el valor ecológico consustancial a la protección del lobo ibérico en los términos defendidos por la asociación recurrente”.

ASCEL participa en una mesa redonda sobre el lobo organizada por Equo

Ayer sábado 19 de Enero ASCEL participó en la mesa redonda “Fauna salvaje y agroganadería: una convivencia necesaria”, organizada por Equo Asturias y celebrada en Pola de Laviana (Asturias). Representando a ASCEL en este caso estuvo Alberto Fernández, en calidad también de vocal de las entidades conservacionistas en el Comité Consultivo del Lobo en Asturias.

Compartimos mesa con LM Domínguez, representando a la plataforma Lobo Marley, y los ganaderos Xuan Valladares y Eloy Rozada. Moderaba Lorena Veiga. No estaba la administración asturiana a pesar de haber sido invitada.

Entendemos que la mesa fue un éxito de asistencia, a juzgar por el numeroso público que llenaba la sala, quedándose bastantes asistentes sin asiento. Estuvo bien también la participación, con abundantes intervenciones del público, entre el que se encontraban bastantes ganaderos.

Por nuestra parte, las intervenciones consistieron en defender el objetivo central de la asociación: la conservación de una población viable de lobos, a partir de criterios objetivos. Así, desde el posicionamiento inicial, destacamos los siguientes puntos:

1- dada la enorme influencia de la población humana en los ecosistemas, es necesario conservar espacios naturales poco o nada intervenidos.

2- los lobos son una especie clave en esos ecosistemas, y forman parte de esa biodiversidad que los espacios protegidos españoles se han comprometido en preservar.

3- la ganadería puede ser una actividad económica muy importante; puede constituir además el depósito de una determinada cultura que la sociedad puede querer conservar. Eso no quiere decir que la ganadería sea necesaria para conservar la biodiversidad, en este caso la propia del noroeste peninsular.

4- una sociedad, la asturiana en este caso, de 1 millón de personas no puede justificar razonadamente solicitar “controles poblacionales” sobre una especie nativa que cuenta probablemente con menos de 200 ejemplares en la región. Además, en ningún caso pueden justificarse controles de población con argumentos científicos. Otro asunto distinto serían los controles de individuos, una medida de gestión que podría ser llevada a cabo mediante criterios técnicos (aunque habría que discutir sobre tales criterios).

5- la magnitud de los daños sobre la ganadería es mínima en el contexto general de la renta ganadera y de la mortalidad natural del ganado extensivo. Por tanto el lobo no puede ser ese “gran problema” de la agroganadería. Que no se use de chivo expiatorio.

Coincidimos en gran medida con las posiciones de Luis Miguel Domínguez (Lobo Marley), que defendió con elocuencia que los lobos deben ser un orgullo y un reclamo, y que no son el problema real de la ganadería profesional.

Mucho menos coincidimos con los representantes ganaderos, qué recordamos no representan ni mucho menos la única actividad económica en los espacios protegidos en particular, ni en el medio rural en general. No obstante, insistimos en que se pudo hablar.

No son fáciles estos debates en los que el ambiente viene caldeado de antemano, y por tanto no acudíamos con expectativas muy ambiciosas. Por eso nuestra valoración del acto es positiva. Sí que hubo alguna tensión (en parte generadas por asistentes portando camisetas  “con lobos no hay paraíso”) y alguna intervención fuera de tono, pero en general un buen montón de personas de sensibilidades contrastadas debatimos durante más de tres horas. Eso, aquí y ahora, no es poco. Estamos dispuestos a debatir más veces en contextos y modos similares.

Hasta aquí nuestra interpretación de la mesa redonda. Agradecemos a Equo Asturias la organización, y la nada fácil moderación del evento.

Abaten un cachorro de lobo en un control autorizado por la Junta de Castilla y León

En la primera semana de octubre, un cazador ha abatido en la comarca de Tierra de Campos vallisoletana un cachorro de lobo, en concreto una hembra de unos cinco meses de edad. La caza del animal fue autorizada por la Consejería de Medio Ambiente, supuestamente como justificación a daños sobre la ganadería, aunque un cachorro de esa edad no es precisamente capaz de causar ningún tipo de ataque.

Desde ASCEL, se ha pedido información a la Junta de Castilla y León sobre este tipo de permisos, solicitando entre otros datos los motivos que justifican estos controles, y los procedimientos para ejecutarlos.

Tribuna de ASCEL sobre la situación del lobo en Asturias

Durante las últimas semanas se ha producido una auténtica cascada de declaraciones en prensa por parte de políticos, ganaderos, sindicatos ganaderos e incluso representantes de ONG en defensa de la naturaleza. Se responsabiliza al lobo de grandes pérdidas económicas del sector ganadero (que nunca han sido demostradas), o de que muchos ganaderos tengan que abandonar su actividad al no ser rentable por los ataques del lobo. Y, el colmo de la insensatez, se ha dicho que el lobo es responsable del estado desfavorable de conservación de otras especies amenazadas como el oso o el quebrantahuesos, y se llega a abogar por su erradicación en los espacios protegidos.

Alberto Fernández, presidente de ASCEL, contesta a esta avalancha de declaraciones en una tribuna publicada en el diario asturiano El Comercio el pasado domingo día 12 de agosto. La tribuna de prensa puede descargarse aquí.