Las cortes de Castilla y León proponen degradar la Directiva Hábitats

Las Directivas Aves (1979) y Hábitats (1992) han formado parte esencial de la política ambiental comunitaria; pretendían proteger la biodiversidad en Europa, así como los servicios de los ecosistemas asociados a esta (polinización, protección contra la erosión, etc.). El último relevo al frente de la Unión Europea dio paso al ejecutivo de JC Juncker, que no tardó en mostrar talante desregulador, cuestionando “el estado de salud” de las directivas. Así, la Comisión Europea ha planteado un chequeo formal del estado de salud de la normativa ambiental, a completar entre 2015 y 2016. Es de esperar que pronto se publiquen las conclusiones formales del chequeo; mientras, el borrador del informe ha sido ya publicado: las directivas siguen siendo necesarias, y aportan beneficios claros, tanto esencialmente conservacionistas como económicos.

Entran en escena las Cortes de Castilla y León. Ajenas a asuntos mundanos como sostenibilidad, servicios de los ecosistemas, cambio global etc., respaldan estos días revisar y degradar la directiva Hábitats, para poder matar más lobos al sur del río Duero. Leemos que la propuesta parte del Partido Popular, y es acogida con agrado por PSOE, Ciudadanos y UPL, que votan a favor. Buscará ahora el lector los votos en contra; no los hay, Podemos e IU se abstienen.

El chequeo de la normativa ambiental europea, mencionado arriba, explica los balances entre esfuerzos conservacionistas y beneficios a percibir por la sociedad en general; esas explicaciones parecen ser necesarias para las personas sin inquietudes ambientales (al menos a priori). ¿Qué contempla la propuesta de las Cortes de C y L? ¿Cuál es el hito que superaría el funcionamiento de la normativa actual? Al parecer, la idea consiste en degradar la protección (mayor libertad aun para matar lobos) pero manteniendo los beneficios económicos directos a un sector (compensaciones varias por daños al ganado). Si alguien esperaba a estas alturas algo más elaborado, más solidario con el resto de sectores de la sociedad, habrá de buscarlo en otra parte.

No sabemos que mueve a los representantes en las Cortes de Castilla y León. Quizás el ímpetu electoralista, o quizás les mueva sólo el ímpetu primigenio de los días de caverna. Lo que sí sabemos es que tales propuestas no caducan tras las urgencias electorales, toda vez escritas y registradas más allá de la taberna.

Actualización 2016.06.19:
La propuesta está ya recogida en el Boletín Oficial de las Cortes de Castilla y León.

Reunión con el procurador del grupo socialista de Castilla y León

El pasado 10 de mayo diversos grupos conservacionistas entre los que estaba ASCEL, se reunieron en Valladolid con el procurador del grupo socialista encargado de asuntos ambientales.

Nuestro objetivo era trasladarle diversas inquietudes sobre la gestión del lobo en Castilla y León:
– Inminente aprobación de un nuevo Plan de Gestión, que se supone debía haber sido aprobado en 2014 (en su día presentamos las correspondientes alegaciones).
– Establecimiento de cupos de capturas, sobre unos censos de población sobredimensionados, o establecidos sin garantías técnicas que aseguren un estado de conservación favorable.
– Controles al sur del Duero.
– Gestión cinegética por parte de la Administración, basada en un sistema de reparto de precintos entre cazadores, sin control riguroso.
– Autorizaciones de productos atrayentes para la caza de ejemplares, como método generalizado.
– Regulación del turismo de observación, actualmente peligroso para la especie.

Durante la reunión fue imposible profundizar en todos los temas, y como suele ser habitual en estas ocasiones, la mayor parte del tiempo se habló del llamado conflicto ganadero. El Procurador insistió en la necesidad de aunar posturas, siempre realizando pedagogía por parte del sector ecologista hacia el ganadero, y matizó que para un acercamiento es fundamental que el peso de los daños no caiga sobre los que lo reciben.

Como posibles soluciones aportó la reducción de cupos cinegéticos sobre especies de herbívoros silvestres, el pago rápido y generoso de daños, la instalación de muladares y reuniones entre diferentes sectores para lograr acuerdos. También expresó la necesidad de realizar controles sobre la especie, punto que rebatimos, indicándole que pese a existir controles letales, los daños permanecen al faltar un manejo apropiado del ganado. Del mismo modo, expresamos la necesidad de que cualquier ayuda debería estar precedida del cumplimiento de condiciones ambientales.

ARKive photo - Eurasian wolf pack howling

El TSJ de Castilla y León anula los cupos de lobos 2011-2012

A mediados de 2012, ASCEL tramitó un recurso ante la asignación de cupos de lobos por la Dirección General del Medio Natural de la Junta de Castilla y León. El pasado 6 de octubre, el Tribunal Superior de Justicia de esa comunidad autónoma nos dio la razón, a través de una sentencia que anula la correspondiente resolución (del 26 de septiembre de 2011).

Entendíamos entonces que la resolución de los cupos – es decir, cuantos lobos se matan aquí y allá – no se ajustaba a la legislación vigente. Entonces la Junta de Castilla y León desestimó nuestro recurso de alzada, ante lo que optamos por la vía judicial. Y por esa vía la administración de Castilla y León recibe la enésima reprobación de la Justicia en asuntos medioambientales.

En un mundo ideal, las administraciones públicas encargadas de conservar la naturaleza no utilizarían los recursos públicos – derivados de los impuestos que pagamos – en batallas legales para incumplir la normativa vigente. En un mundo ideal los ciudadanos y contribuyentes no tendríamos que dedicar esfuerzos a fiscalizar la actividad de esos responsables públicos.

En el mundo real, del que seguramente leéis estos días, nos tenemos que dedicar a estas batallas que, además, no ayudan a los 63 lobos abatidos en la temporada de caza mencionada. Sólo podemos esperar que los gestores de la Junta de Castilla y León recapaciten, y velen mejor por la naturaleza y los recursos públicos.

Solicitudes de información (siempre con mortalidad de lobos de por medio)

Por un lado, ASCEL es una de las entidades conservacionistas que han solicitado información sobre el nuevo episodio injustificable en territorio astur. La nota de prensa emitida lo explica bastante bien.

Por otro lado, hemos presentado recientemente una solicitud de información a la Junta de Castilla y León sobre el coste económico de las patrullas de “control” de lobo. En concreto, y apoyados en la normativa que regula los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente, solicitamos la siguiente información:

Conocer el coste económico de las patrullas de control de lobo, teniendo en cuenta sueldos y salarios, vehículos, combustible, equipos materiales y amortizaciones de equipos, que ha supuesto a la Junta de Castilla y León el mantenimiento de las patrullas de seguimiento de fauna anteriormente citadas, concretamente en los años 2010, 2011, 2012 y 2013.

Solicitamos información sobre lobos en los CRAS de Castilla y León

El pasado 18 de Agosto, ASCEL presento una solicitud de información a la Junta de Castilla y León.

Pedimos conocer cuantos ejemplares de lobo ibérico, vivos o muertos, han entrado desde enero de 2014 en los Centros de Recuperación de Animales Salvajes, Centros de Recuperación de Aves o Centros de Recuperación de Fauna, pertenecientes a la Junta de Castilla y León.

Solicitamos que para cada ejemplar se proporcione la siguiente información:

  • Fecha de ingreso.
  • Motivo del ingreso.
  • Municipio en el que se ha recogido.
  • Informe de necropsia (si el animal ingresa cadáver).
  • Si la causa de la muerte fuera envenenamiento, el correspondiente informe toxicológico