La Directiva Hábitats no será revisada

El pasado mes de mayo la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León (JCyL) anunció una visita de representantes de la Comisión Europea1, destinada a revisar a la baja el estatus de protección del lobo al sur del río Duero. Dicha revisión, anunciaban, sería respuesta a los daños causados a explotaciones ganaderas de Ávila y Salamanca.

En ASCEL nos movilizamos para estar presentes en la reunión con los representantes de la Comisión Europea, ya que nos constaba que asistirían otros agentes “interesados” en el aparente conflicto entre lobos y ganadería. Contactamos con las dos instituciones mencionadas, así como con el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente2, también implicado en el evento. Ecologistas en Acción y WWF (vocales de las ONG conservacionistas en la Mesa del Lobo de la JCyL) apoyaron nuestra presencia en el encuentro.

La visita de los representantes de la Comisión Europea estaba prevista para el 23 de octubre. Tuvimos que esperar hasta el 18 para obtener respuesta por parte de la JCyL, no sin antes advertir que la ausencia de respuesta a tres escritos registrados merecía ser puesta de manifiesto públicamente. Quizás la habitual contestación judicial de ASCEL a la gestión de los lobos por parte de la JCyL, así como nuestra labor durante casi diez años en el Comité Consultivo del anterior Plan de Gestión, hayan tenido algo que ver.

En la reunión pudimos intervenir en apenas dos ocasiones, debido al formato del evento y al elevado número de participantes (principalmente alcaldes y representantes agro-ganaderos). Nos llamó la atención la homogeneidad entre los asistentes, derivada de que los alcaldes no parecían participar como representantes de todos los ciudadanos de sus municipios, sino como ganaderos. A pesar de ello, entregamos la documentación preparada para la ocasión3, 4 a los representantes de las instituciones participantes.

La conclusión más importante que sacamos de la reunión, así como de un intercambio informal posterior con el director de Capital Natural de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, es que una revisión del estatus del lobo al sur del Duero – es decir, una revisión de la Directiva Hábitats – no estaba sobre la mesa, y que la Junta debería hacer más esfuerzos en propiciar la coexistencia entre el lobo y los humanos. Asimismo, trasladamos nuestras reservas sobre los mecanismos de flexibilización de la Directiva Hábitats que algunas administraciones regionales españolas sugieren, a la vista de la ausencia de acreditación y justificación de las derogaciones puntuales de dicha Directiva en las que se incurre cada vez que se mata un lobo por daños a la ganadería.

Confiamos en que el dialogo en pro de la conservación del lobo se traduzca en que las administraciones regionales españolas cumplan todas por igual la Directiva Hábitats. Velaremos por un cumplimiento estricto de la Directiva, porque sólo así se puede asegurar el cumplimiento de los objetivos por los que fue aprobada.

1- Dirección General de Medio Ambiente.
2- Subdirección General de Medio Natural.
3- Incompatibilidad de la caza y los controles de población con los mandatos legales.
4- La gestión de grandes carnívoros vs. su importancia en los ecosistemas.

Conservacionistas y el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre

El 5 de octubre está convocada la Junta Rectora del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre (Palencia). El representante de ASCEL no acudirá a dicha convocatoria porque los grupos conservacionistas representados en dicha Junta Rectora  decidieron hace meses no asistir en tanto y cuanto la Junta de Castilla y León no apruebe el Plan Rector de Uso y Gestión del espacio natural, una de las joyas de la conservación en España sumida en una escandalosa e ilegal situación administrativa.

El “control de poblaciones” se cuela en el nuevo plan del lobo en Italia

Parecería que conservar no es una estrategia suficientemente digna. Parece que los planes de “acción” no lo son si no incluyen reservas legales que permitan el “control de poblaciones”.

Sabemos que en España las administraciones buscan recovecos de la Directiva Hábitats para colar lobos muertos, ya sean como piezas de caza o como descastes. Sabíamos que Italia preparaba un nuevo plan de gestión de la especie, la cual se ha recuperado en territorio italiano y sirve de fuente a su vez para la recuperación de núcleos poblacionales al norte. Ahora sabemos que, a pesar de todo lo que hemos aprendido de la ciencia desde la redacción de la Directiva Hábitats en 1992, el nuevo plan italiano incluye la posibilidad de matar hasta el 5% del total de la población.

No sorprenderá saber que el plan italiano incluye los habituales clichés que decoran de racionalidad la cobardía de no afrontar cambios reales: los lobos se matarán “siempre y cuando no haya otras soluciones satisfactorias”,  “para evitar conflictos sociales o económicos”, etc.  El plan será nuevo, pero suena rancio.

La revista National Geographic en su edición italiana publica un reportaje sobre el nuevo plan y la polémica decisión de matar lobos. Incluye algunas consultas con conservacionistas e investigadores, entre ellos Carles Vilà, investigador de la Estación Biológica de Doñana (CSIC). El artículo está en italiano, pero creemos que los traductores online automáticos (e.g. el navegador Google Chrome) hacen un buen trabajo facilitando la comprensión del mismo.

Pedimos información sobre batidas en Asturias

Ante evidencias de que se están llevando a cabo batidas contra los lobos en Asturias, las entidades conservacionistas representadas en el Comité Consultivo del Plan de Gestión hemos solicitado a la administración del Principado información que debiera ser compartida rutinariamente con dicho comité.

Hemos pedido información sobre el número de lobos matados en controles desde diciembre pasado. Solicitamos conocer también si han sido abatidos lobos con autorizaciones excepcionales, en las que haya participado personal ajeno a los agentes medioambientales. En caso de que así haya sido, solicitamos detalles sobre las medidas preventivas puestas en marcha para evitar la predación sobre ganado, así como la evaluación de las mismas.

Pretendemos así tener información para evaluar si los controles realizados, ya sean ordinarios o excepcionales, tienen justificación técnica y/o social, y si se ajustan a las motivaciones contempladas en los mandatos legales.

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Nueva “orden” de control letal en Asturias

La Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales del Principado de Asturias, supuestamente competente en la gestión del lobo, siempre está dispuesta a superarse. En este caso muestran a los escépticos que sí, es posible empeorar.

Tras la campaña invernal de controles letales de lobos (enero – abril; coincidiendo con la época de celo), la Dirección General de Recursos Naturales (menudo nombre, por cierto) acaba de remitir a los Guardas Mayores de las comarcas asturianas una orden interna de controles letales de población, en vigor desde el 1 de Mayo hasta el 31 de Agosto; es decir, coincidiendo con los partos y los primeros meses de vida de los cachorros.

A la supuesta resolución que contempla los controles para el año 2016 (45 ejemplares dentro del “ámbito de gestión”, más todos los lobos que aparezcan fuera de ese ámbito, en el otro tercio del territorio asturiano) se une ahora este episodio. El seudodocumento que detalla los controles “de primavera-verano”no va firmado. Ni siquiera menciona la especie a controlar, aunque si “reparte suerte” entre las zonas del plan de gestión. Y como novedad, incluye por primera vez la posibilidad de que los cazadores maten lobos en cacerías de Quirós y Ponga, acompañados de guardas. No, la especie no es cinegética en Asturias, pero alguien piensa que puede ser abatida por cazadores, en el transcurso de una acción de caza.

¿Qué hará el Principado cuando un Guarda del Medio Natural sea denunciado por matar un lobo amparado en esta orden, sin firma y sin especie detallada?

¿Qué hará el Principado cuando un cazador sea denunciado, así como el guarda acompañante, por abatir una especie no cinegética? ¿Trabajará en su defensa, apoyándose en tan formales documentos?

Mientras, en Cantabria, la Fiscalía está ya estudiando algo menos aparente.

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Los odiosos 250

Por Alberto Fernández Gil
Abril de 2016

La ministra Tejerina, digna sucesora de Arias Cañete en el ministerio de la cosa ambiental, nos obsequiaba estos días con una re-edición de la rancia reclamación de que los lobos puedan ser objeto de caza al sur del Duero (noticia en el diario.es). La novedad es que esta vez parece que va a dirigirse a Europa acompañada de argumentos, supuestamente contenidos en un informe elaborado por su ministerio (MAGRAMA 2016). A saber, los lobos han aumentado en España de 250 grupos a 297 en los últimos años, y a su juicio esto justificaría que los cazadores puedan destriparlos alegremente también al Sur del Duero (además de al Norte, como ya ocurre).

Es decir, según los argumentos de la titular del ministerio, tenemos dos cifras que parecen justificar su cansina reclamación. Si dichas cifras son resultados u otra cosa, es lo que pretende desentrañar esta entrada.

En España se han llevado a cabo hasta el momento dos “censos nacionales” de lobos; uno en 1986-1988, promovido, coordinado y financiado por el ministerio, y otro en 2012-2014, también promovido y coordinado por el ministerio. Es decir, entre la conclusión de ambos censos nacionales han pasado 26 años. Utilizo el entrecomillado en “censos nacionales” porque, sin entrar a valorar lo que significa censo en el caso de los lobos (y de los vertebrados en general), sí son los únicos que se denominaron formalmente “censos nacionales”, y se llevaron a cabo en todo el ámbito nacional en un espacio breve de tiempo (dos años en cada caso). Se empleó una metodología común para todas las comunidades autónomas en el censo de los años 80, y de igual manera en el caso del más reciente, aunque los métodos de aquél y de este último difieren; quizás tanto como para que los resultados no sean comparables entre ambos, aunque esa es otra historia.

Los resultados, e incluso los datos del censo de 1986-1988, fueron difundidos por el ministerio como informes inmediatamente después del trabajo, así como en una publicación editada por el propio ministerio (Blanco et al. 1990). Incluso dieron pie a una publicación científica (Blanco et al. 1992). Los resultados del censo nacional de 1986-1988 arrojaron un total de 294 grupos en 100.000 km² en toda España.

El censo de 2012-2014 ha sido dado a conocer recientemente por el ministerio en un breve informe (MAGRAMA 2016), que cuenta a su vez con enlaces a informes de 2 de las 9 regiones que aportan resultados. No hay pistas sobre los informes ausentes de las siete restantes, aunque el ministerio aconseja visitar sus páginas web para otra información de interés sobre la especie (sic). Este informe arroja unos resultados de 297 manadas en España, y una nota de prensa del Grupo de Trabajo del Lobo, con la participación del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y de las CCAA con presencia de la especie (aunque no en el informe) habla de una distribución de 91.620 km², un 18,3 % de la superficie de España.

Es decir, ambos censos nacionales dan unos resultados casi idénticos en el número de grupos (o “manadas” como se denominan ahora) y una superficie del área de distribución similar (algo menor la actual) aunque ha habido algunos cambios en la distribución: desaparición de la especie como reproductora de Extremadura y Andalucía, re-aparición en Madrid y Castilla-La Mancha, y algunos cambios de contracción y expansión en Castilla y León. Sin embargo, el informe reciente del ministerio tiene una perla refulgente, que es la que me interesa. Dice textualmente: “En 2007, en el Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España (aunque empleó distinta metodología), el inventario fue de 250 manadas”.

Pero ¿no decía antes que sólo ha habido dos censos nacionales, y que el único anterior, de 1986-1988 hablaba de 294 grupos? ¿Estoy equivocado? ¿Cuál es ese “inventario” del que habla el informe del ministerio?

La entrada de la RAE sobre inventario recoge dos definiciones:

1. m. Asiento de los bienes y demás cosas pertenecientes a una persona o comunidad, hecho con orden y precisión; 2. m. Papel o documento en que consta el inventario. Por su parte, el Diccionario de Espasa-Calpe de 2005 recoge como sinónimos de inventario: registro, balance, descripción, lista, relación, taxonomía, serie; y como sinónimos de inventariar: catalogar, registrar, relacionar, enumerar

En la fuente que cita el ministerio para referirse al “inventario”, la ficha de Canis lupus en el Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España (Blanco et al. 2007), decía textualmente que “en la actualidad, se estima que hay unas 250 manadas [en España]”, y en el apartado de tendencia se refiere al censo nacional de finales de los años 80 (Blanco et al. 1990) y sólo a dos censos regionales, recientes en aquel momento, uno en Castilla y León en 2001 y otro en Asturias en 2004, aparte de algunas citas a trabajos en Sierra Morena, Guadalajara y Soria que difícilmente pueden considerarse censos, o inventarios. No hay ninguna referencia a supuestos censos o inventarios de Galicia, Cantabria, La Rioja, País Vasco, ni de otras comunidades autónomas. Por cierto, en cuanto al área de distribución, la ficha decía que “en España ocupa un área continua en el cuadrante noroccidental de unos 120.000 km²”.

Es decir, reconociendo el valor de lo contenido en el Atlas y Libro Rojo de 2007, las 250 manadas estimadas no se referían a censo o inventario alguno, y mucho menos nacional (ni creo que los autores de la ficha del lobo lo pretendieran), sino a una “estima de unas 250 manadas”, con el valor y las cautelas que eso supone.

Es definitiva, el supuesto “resultado” de 250 que aporta el ministerio en su informe de 2016 no proviene de inventario alguno, y mucho menos entendido como sinónimo de censo.

No me parece extraño que Tejerina no conozca los resultados del censo de 1986-1988 (aunque debería), pero sí me parece muy extraño que el informe del ministerio no mencione los resultados del censo que promovió en los años 80, y sí mencione sin embargo ese “resultado” de los 250 provenientes de un supuesto inventario.

¿Por qué han usado un resultado fantasma, en el sentido de que no existen datos de un censo –o inventario- que los apoye? ¿Por qué no han usado los resultados de los dos únicos censos nacionales que existen? ¿Por qué han usado esos odiosos 250 para dar a entender una tendencia, aunque sea de forma implícita? (según la noticia enlazada arriba, la ministra así lo ha entendido: “Tejerina sí ha podido echar mano ahora del último recuento de lobos publicado por su departamento para afirmar que “ha aumentado en población y superficie ocupada”).

Estoy convencido de que no es un caso de manipulación, ni tampoco de corrupción, entendida como un mal uso del poder para conseguir una ventaja ilegítima. Aunque reconozco que lo parece.

Quizá es simplemente la legendaria afición hispana a los festejos que cuentan con animales destripados, o quizá el incontenible deseo de convertir el subjuntivo en indicativo (lo que venimos conociendo como propaganda, siendo benévolos, aunque suena más a manipulación), aunque sea a costa de no-datos o de odiosos resultados. Y parece que todo vale para justificar matar lobos, ese incontinente ímpetu del que hacen gala los últimos responsables del ministerio de la cosa ambiental, y no pocos consejeros y consejeras regionales, con Castilla y León, Asturias, Cantabria y País Vasco a la cabeza. Si la incontinencia es pasajera o va a durar, lo veremos. A mí me parece que dura ya demasiado, que empieza a ser insoportable.

Referencias
– Blanco JC, Cuesta L & Reig S (eds.) (1990). El lobo (Canis lupus) en España. Situación, problemática y apuntes sobre su ecología. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación­-ICONA, Madrid, 118 pp.
– Blanco JC, Cuesta L. & Reig S. (1992). Distribution, status and conservation problems of the wolf Canis lupus in Spain. Biological Conservation, 60: 73-80.
– Blanco JC, Sáenz de Buruaga M & Llaneza L. (2007). Canis lupus Linnaeus 1758. Ficha Libro Rojo. Pp: 275-276. In: LJ Palomo, J Gisbert y JC Blanco (eds). Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España. Dirección General para la Biodiversidad, Ministerio de Medio Ambiente-SECEM-SECEMU, Madrid. [http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/ieet_mami_canis_lupus_tcm7-22022.pdf]
– Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) (2016). Censo 2012-2014 de Lobo Ibérico (Canis lupus, Linnaeus, 1758) en España. Secretaría de Estado de Medio Ambiente. [http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/censo_lobo_espana_2012_14_tcm7-414048.pdf]