ASCEL solicita la clausura de los aprovechamientos cinegéticos en los cotos de caza de Castilla y León donde han aparecido lobos envenenados

En la temporada 2009/2010, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León confirmó la muerte de siete ejemplares de lobo ibérico por envenenamiento en el territorio de dicha comunidad. ASCEL solicitó entonces la clausura de la actividad cinegética en los cotos afectados por estos casos, denegada por la Junta de Castilla y León con la ridícula respuesta de que el lobo era especie cinegética y por lo tanto no se incluía dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

En la temporada pasada se ha constatado el envenenamiento de seis lobos dentro del territorio de la Comunidad, pero no cabe duda que serán muchos más los lobos que están muriendo cada año envenenados, pasando desapercibidos. Se evidencia por tanto que el problema del veneno sigue si ser abordado por la administración de Castilla y León. Los datos de la pasada temporada no expresan una disminución de tendencia, sino que además indican la repetición de estos delitos, como es el caso de la comarca de Tierra de Campos, donde año tras año siguen apareciendo lobos envenenados.

No entendemos qué circunstancias han de darse para que los responsables se ocupen de este monumental problema de conservación, y aplique su compromiso indicado en el apartado 17 del plan de conservación y gestión del lobo.

ASCEL ha solicitado de nuevo a la Dirección General del Medio Natural de C y L que aplique la legislación establecida en los casos de envenenamiento, exigiendo la clausura de la actividad cinegética en los cotos en que aparecieron los seis lobos envenenados de esta pasada temporada.

La población de lobos de Finlandia se reduce a la mitad

Una de las poblaciones aparentemente mejor conservadas de Europa se ha reducido a la mitad en los últimos seis años.

En 2005, los diagnósticos arrojaban una población aproximada de 250 lobos. La primavera pasada, la misma población se estimó en menos de 150 ejemplares. El número de territorios se estima entre 13 y 14, algunos de los cuales están compartidos con el país vecino, Rusia. Varios grupos situados al sur del país y al este de Oulu parecen haber desaparecido.

Los expertos atribuyen la drástica reducción a la caza furtiva, ya que sólo se concedieron nueve controles legales durante el año pasado.

Sami Niemi, investigador del Ministerio Agropecuario y Forestal afirma que el país cuenta con una poblaciones notables de presas silvestres; los estudios genéticos realizados concluyen que aparentemente no existen problemas genéticos o de salud en la población, y la caza legal está prohibida. La única razón del declive ha de ser la caza ilegal. Existen investigaciones abiertas sobre casos de furtivismo en el país, y también un frente de educación y colaboración con las asociaciones de cazadores para tratar de resolver el problema.

Más información en la fuente original: http://www.jaktojagare.se/aktuellt/halverad-finsk-vargstam-efter-tjuvjakt.

El SEPRONA interviene en una red que traficaba con lobos

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil ha intervenido cinco ejemplares de lobo, así como un lince rojo americano, que estaban en poder de una red de contrabando de especies.

La banda actuaba en Granada, Málaga, y otras provincias andaluzas, así como en Guadalajara y en Oviedo. Hay cuatro personas imputadas por falsedad documental (manipulación de certificados veterinarios) y tráfico de especies.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/28/andalucia/1306580457.html

El Gobierno de Cantabria ha abatido 14 lobos en lo que va de año

La Consejería de Desarrollo Rural de Cantabria está concediendo batidas cada vez que justifica un daño de lobo, independientemente de los métodos de prevención y compromisos para evitar los ataques de cánidos que adopten los afectados.

En numerosos estudios se ha demostrado que difícilmente se pueden diferenciar los ataques de perros de los producidos por lobos sin el empleo de análisis genéticos. Los cuales, desde ASCEL, dudamos seriamente que se hayan adoptado para confirmar dichos daños. Además, la premisa de que la concesión de controles va a suponer el cese o la disminución de daños es una falacia. Varias investigaciones señalan que matar lobos en batidas (método habitualmente empleado para atender solicitudes en la víspera del periodo electivo) puede ser contraproducente e incluso puede dar lugar a un aumento de los ataques al ganado. Esto se debe a que la matanza indiscrimada de lobos produce una desestructuración en los grupos familiares, un rejuvenecimiento de la población y un colapso en el aprendizaje que en zonas con presencia de ungulados silvestres (como es el caso) complica la especialización de los lobos en su caza.

La solución del conflicto entre el lobo y el hombre es complicada y debe pasar por la adopción de métodos preventivos, por la peritación adecuada y profesional de los daños atribuidos al lobo y por una correcta gestión de sus poblaciones, no concediendo batidas ni controles de modo arbitrario.