Abaten un cachorro de lobo en un control autorizado por la Junta de Castilla y León

En la primera semana de octubre, un cazador ha abatido en la comarca de Tierra de Campos vallisoletana un cachorro de lobo, en concreto una hembra de unos cinco meses de edad. La caza del animal fue autorizada por la Consejería de Medio Ambiente, supuestamente como justificación a daños sobre la ganadería, aunque un cachorro de esa edad no es precisamente capaz de causar ningún tipo de ataque.

Desde ASCEL, se ha pedido información a la Junta de Castilla y León sobre este tipo de permisos, solicitando entre otros datos los motivos que justifican estos controles, y los procedimientos para ejecutarlos.

La Junta de Castilla y León autoriza la caza de 138 lobos en la temporada cinegética 2012/13

La Dirección General del Medio Natural de la Junta de Castilla y León emitió el pasado 28 de Septiembre de 2012 resolución por la que aprueba el plan de caza de lobo al norte del río Duero.

El plan contempla la caza de 138 ejemplares, lejos de los 113 que se autorizó en la temporada 2008/2009, cuando comenzó a rodar el Plan de conservación y gestión del lobo. En la citada resolución la administración de C y L no ha podido tomar como base legal el Plan de conservación y gestión, debido a que su judicialización se lo ha impedido (entre otras cosas, ha podido establecer cupos al sur del río Duero). Diversos autos del Tribunal Superior de Justicia han ido dando la razón a nuestra asociación, anulando las resoluciones que establecían los cupos de lobos. Sin  ir mas lejos, recientemente el TSJ ha vuelto a quitar la razón a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, desestimando un recurso de súplica contra el último auto que anulaba los cupos de lobos, recayendo las costas del proceso en la propia Junta de Castilla y León.

Los 138 lobos contemplados son el resultado de censos claramente sobredimensionados, y no guardan ninguna relación con el número real de ataques ocasionados al ganado.

El Principado de Asturias plantea ejecutar 90 lobos en un año

El actual equipo de medio ambiente del Principado de Asturias parece querer conseguir el cariño olvidado de los ganaderos, y lo hará de la única manera que sabe, matando lobos.

La administración asturiana pretende esta vez superar el despropósito del anterior programa, que fijó en 47 el cupo de ejemplares a abatir más la retirada de dos camadas. El plan actual fija el cupo en 66 adultos y 4 camadas a retirar en el plazo de un año.

Como se puede ver en los datos de la propia administración, ni los grupos de lobos ni los daños han aumentado en los últimos tres años, pero esta circunstancia no parece importar a los gestores asturianos, que han incrementado el cupo en un 50% con respecto al año anterior y un 100% con respecto al año 2009/10.

Los grupos conservacionistas asistentes al Comité Consultivo del Plan de Gestión del Lobo, representados por ASCEL, manifestaron su rechazo al programa de control y solicitaron la retirada del mismo.

Aclaraciones de ASCEL sobre el comunicado emitido por el equipo de ARENA

En relación a la nota de prensa emitida el 31 de agosto pasado por varios grupos conservacionistas sobre un lobo radio marcado y que fue abatido en el Parque Nacional de Picos, al amparo de una de las resoluciones del propio parque aprobando los controles, el equipo de ARENA, responsables de las capturas y marcaje de los lobos, ha dado a conocer algunas inexactitudes que, a su juicio, aparecían en la nota de origen.

La nota de ARENA recoge sus impresiones sobre los detalles falsos e inexactos aparecidos en la nota firmada por ASCEL, entre otros grupos. En concreto, la aseveración de que algunos ejemplares de otras especies que perecieron en las trampas. Sobre este extremo ASCEL entiende que lo contenido en la nota es cierto, porque así lo mantiene quien redactó la nota, y además no hay forma de probar las aseveraciones de unos u otros.

Sobre el hecho de que el control del ejemplar citado haya acabado con todo el esfuerzo invertido, ASCEL comparte la impresión de ARENA de que no tiene porqué ser así, pero probablemente es una aseveración a la no se pude calificar de falsa (ni de lo contrario). En todo caso, desde ASCEL no hemos hecho responsable a los miembros del equipo de ARENA de esos hechos (sean ciertos o no, falsos o no, inexactos o no).

Nuestra asociación comprende el malestar de los miembros de ARENA por las aseveraciones inexactas que se hayan podido incluir en la nota, pero tenemos que recalcar que el asunto principal es el abatimiento de lobos en un Parque Nacional al amparo de una resolución a todas luces ilegal e injustificada. En todo caso, desde ASCEL queremos hacer público nuestro respeto y reconocimiento al equipo y los trabajos de ARENA desarrollados hasta la fecha en el Parque Nacional.

En los siguientes enlaces incluimos la nota de prensa original redactada por los grupos conservacionistas, y la nota de prensa redactada por la empresa ARENA.

El TSJ de Castilla y León suspende la Resolución por la que se establecen los cupos de lobos para este año

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, mediante el Auto emitido el 27 de julio de 2012, estima la solicitud propuesta por ASCEL a través de un Recurso Contencioso Administrativo interpuesto tras la denegación del correspondiente Recurso de Alzada por parte de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente. Mediante estos Recursos, ASCEL solicitaba la suspensión de la Resolución de 26 de septiembre de 2011, de la Dirección General del Medio Natural, por la que se establecían los cupos máximos a extraer en las distintas comarcas de la Comunidad en el periodo 2011 -2012.

Pese a que este Auto solamente es de suspensión (no es la sentencia definitiva), lo que sí garantiza es que a día de hoy la Resolución que permite la caza del lobo en Castilla y León no se puede ejecutar, y por lo tanto no se puede cazar lobos en la Comunidad amparándose en dicha Resolución. Esta misma circunstancia se produjo la temporada pasada, cuando a raíz de otro Recurso Contencioso Administrativo planteado por ASCEL, el TSJ suspendió la ejecución de la Resolución por la que se establecían los cupos de caza de lobo para la temporada 2010-2011.

Este nueve varapalo jurídico, el enésimo que recibe la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, demuestra el escaso interés de esta administración en cumplir la normativa vigente, algo que resulta paradójico en una Consejería que debería caracterizarse por un extricto cumplimiento de las leyes que ella misma elabora.

ASCEL solicita la clausura de los aprovechamientos cinegéticos en los cotos de caza de Castilla y León donde han aparecido lobos envenenados

En la temporada 2009/2010, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León confirmó la muerte de siete ejemplares de lobo ibérico por envenenamiento en el territorio de dicha comunidad. ASCEL solicitó entonces la clausura de la actividad cinegética en los cotos afectados por estos casos, denegada por la Junta de Castilla y León con la ridícula respuesta de que el lobo era especie cinegética y por lo tanto no se incluía dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

En la temporada pasada se ha constatado el envenenamiento de seis lobos dentro del territorio de la Comunidad, pero no cabe duda que serán muchos más los lobos que están muriendo cada año envenenados, pasando desapercibidos. Se evidencia por tanto que el problema del veneno sigue si ser abordado por la administración de Castilla y León. Los datos de la pasada temporada no expresan una disminución de tendencia, sino que además indican la repetición de estos delitos, como es el caso de la comarca de Tierra de Campos, donde año tras año siguen apareciendo lobos envenenados.

No entendemos qué circunstancias han de darse para que los responsables se ocupen de este monumental problema de conservación, y aplique su compromiso indicado en el apartado 17 del plan de conservación y gestión del lobo.

ASCEL ha solicitado de nuevo a la Dirección General del Medio Natural de C y L que aplique la legislación establecida en los casos de envenenamiento, exigiendo la clausura de la actividad cinegética en los cotos en que aparecieron los seis lobos envenenados de esta pasada temporada.