Once propuestas para la conservación del lobo ibérico

Estamos en plena campaña electoral para elegir representantes municipales y autonómicos, lo que implica que es momento de conocer las posturas y propuestas de los candidatos. No sorprenderá leer que en ASCEL queremos saber quién se compromete con la conservación del lobo.

Eso quieren saber también Ecologistas en Acción y Lobo Marley, organizaciones con las que hemos trabajado para presentar propuestas claras de conservación. Esas propuestas son nuestra invitación a que las formaciones políticas se posicionen (disponibles en formato pdf, 200 kb). El lobo es una especie controvertida; alguno diría incluso incómoda. Por eso es también una especie oportuna para demostrar compromisos con la conservación de la naturaleza.

once_propuestas_lobo_EeA_LM_portada

Los “controles” de lobos en Asturias pueden ser ilegales

Además de ser éticamente deplorables y constituir una chapuza en gestión de conflictos, los controles de población de lobos en Asturias carecen de cobertura legal.

Ese es el aviso que los conservacionistas hemos trasladado a la administración asturiana. Es además un descuido generalizado entre los empleados de la misma considerar que una resolución justifica los controles. No es así; las resoluciones – del nivel que sean – deben estar apoyadas en la normativa vigente, la cual es de obligado conocimiento antes de pegar tiros.

Por la inclusión del lobo en el catálogo de especies amenazadas de Euskadi

Dedicamos seguramente aquí mucha atención a los desmanes de gestión de aquellas administraciones donde más lobos mueren.

Esa atención y esa urgencia son engañosas en España, donde existen regiones que simplemente erradican o excluyen a los lobos del territorio. Desde el nordeste llega el frío con una tormenta de fusiles: Euskadi y La Rioja son barreras infranqueables para la recuperación de una población de lobos que merezca tal nombre. Una población que incluya dispersión de individuos a nuevos territorios, y en la que los lobos recuperen el papel ecológico que les corresponde, más allá de la mera presencia.

Reenfocamos así la atención para solicitar, junto con un buen puñado de otras organizaciones, la inclusión del lobo en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Un paso necesario para corregir la habitual falacia de la “biodiversidad” en reclamos turísticos mientras se excluyen a tiros especies nativas.

El enlace anterior contiene la solicitud, así como el documento técnico que sustenta la propuesta. De esta forma ejercemos el derecho contemplado en la normativa reguladora del CVEA: las asociaciones cuyo fin sea la conservación de la naturaleza podrán solicitar modificaciones del mismo. Esa normativa determina también que la respuesta de la administración competente esté correctamente justificada.

Comité consultivo, falsa simetría, y dejación de funciones

El pasado 12 de Enero se reunía en Oviedo el llamado Comité Consultivo del Plan de Gestión del Lobo de la Administración asturiana, con el siguiente orden del día:

1º.- Lectura y aprobación, si procede, del acta de la reunión anterior.

2º.- Situación del proyecto de revisión del Plan de Gestión del Lobo en Asturias tras su paso por la Junta General.

3º.- Ruegos y preguntas.

Es decir, se reunía para dar el visto bueno al nuevo documento que regulará la “gestión” del lobo en Asturias.

El comité se reunió sin la presencia física de las asociaciones conservacionistas. El por qué de esa situación, así como la posterior interpretación de la misma por parte de las responsables políticas, está bien contado en “Naturaleza en Asturias”. Os animamos a leerlo, y no parece necesario escribir más al respecto.

Si merece la pena insistir en que las entidades ecologistas, actualmente representadas por ASCEL, nunca dejaron de intentar participar en dicho comité (ejemplos aquí, aquí, o aquí). De hecho, nuestras aportaciones a la reunión del día 12 se enviaron por escrito, y deberían constar en el acta de la reunión. Sí, esas actas que nunca ven la luz – y deberían, para que el público juzgue quién y cómo le representa – y que sólo llegan a los miembros del comité cuando toca volver a reunirse.

Sin embargo, da la impresión de que lo escrito no cuenta para las actuales Consejera y Dra. General de lo agro-ganadero en Asturias. Sólo importa escenificar la participación pública y hacerse unas fotos para salir en prensa.

Ocurre no obstante que las escenificaciones, líricas y subjetivas por naturaleza, no muestran los desplantes ni la falsa simetría con la que la Consejera (MJ Álvarez González – PSOE), la Directora General (Fina Álvarez Murias – PSOE), y el Jefe de Servicio de Caza y Pesca (JF García Gaona) conducen esos encuentros. Convirtiendo la deseable participación pública en una pantomima, son precisamente los citados responsables los que incurren en dejación de funciones: dejan de garantizar el respeto entre los participantes, y el respeto por la propia representación institucional. Esa falsa simetría consiste por ejemplo en admitir insultos en sede parlamentaria, o en otorgar el mismo valor a cualquier opinión, independientemente de que esté o no justificada y trabajada (sería interesante comprobar si actúan igual cuando acuden como usuarios a otro servicio público).

Quizás los representantes de las inquietudes conservacionistas deberíamos haber entendido que el Comité Consultivo nació asimétrico, por deseo de la propia administración. Veamos lo que dice el texto de su composición (BOPA Nº 165 del jueves 17 de julio de 2003; el subrayado es nuestro):

Primero. Se crea el Comité Consultivo del Plan de Gestión del Lobo, como órgano colaborador en el seguimiento de la aplicación del Decreto 155/2002, de 5 de diciembre, por el que se aprueba el Plan de Gestión del Lobo en el Principado de Asturias, que estará compuesto por los siguientes miembros:

Presidente: Quien ostente la titularidad de la Consejería en la que recaigan las competencias en materia de conservación de la naturaleza.

Vicepresidente: Quien ostente la titularidad de la Dirección General que tenga asignadas funciones en materia de conservación de la naturaleza.

Vocales:

a) Tres de entre empleados públicos de la Administración del Principado de Asturias, que presten sus servicios en la Consejería competente en materia de conservación de la naturaleza.

b) Dos en representación de la Federación Asturiana de Concejos.

c) Tres en representación de las Organizaciones Agrarias.

d) Uno en representación del Consejo Regional de la Caza.

e) Uno en representación de las Entidades Conservacionistas.

f) Uno en representación de la Universidad de Oviedo.

Los vocales del Comité Consultivo serán nombrados por el Presidente del Comité, a propuesta del Director General que tenga asignadas funciones en materia de conservación de la naturaleza, previa consulta o convocatoria, en su caso, a los grupos o entidades representadas.

Secretario con voz pero sin voto: Un empleado público de la Administración del Principado de Asturias, con destino en la Consejería competente en materia de conservación de la naturaleza.

Esa composición ilustra a quién consulta la Administración asturiana la conservación de la naturaleza. Ilustra cómo entienden sus responsables la participación pública.

Conservación de la naturaleza. Dejación de funciones.

Biodiversidad molesta (una y otra vez)

En nuestra presentación en esta web enumeramos nuestros objetivos específicos, así como el planteamiento más general, que reproducimos aquí:

Desde un punto de vista más general, trabajamos sobre la base de que la conservación integral de ecosistemas es clave para garantizar nuestra supervivencia como especie.

No es simple, no. Al contrario. La defensa de una especie determinada puede llevar a conflictos con los defensores de otras. Ya sea porque 1) las interacciones antagonistas (competencia, predación, parasitismo etc.) forman parte de los ecosistemas, y de la evolución de las especies que ahora contemplamos; y 2) una especie – por definición – tiene necesidades distintas de otras, y las actuaciones de gestión monoespecífica tienden a ayudar en el mejor de los casos a la especie focal. Por eso no deberíamos insistir en simplificaciones y parches.

Sin embargo, los lobos son un ejemplo habitual de “biodiversidad molesta”, una suerte de soy conservacionista, pero esa especie dificulta mis objetivos. No pocas veces hemos oído aquello de que no habría veneno si no hubiera lobos, desde sectores supuestamente conservacionistas.

Estos días nos llega otro ejemplo, desde Galicia. Extraemos dos frases relevantes de una ponencia organizada por la Asociación Galega de Custodia do Territorio (entre 26:55 y 28:15 en el vídeo enlazado):

“… los planes de recuperación de la especie [oso pardo] deben tener muy en cuenta no sólo al oso sino al resto de animales que viven en la misma zona y que provocan daños, provocan malestar, y al final el que lo puede pagar es el oso”

” [el lobo] es una especie que debe ser gestionada; no hay que eliminar los lobos pero se pueden gestionar y regular sus poblaciones para evitar que dentro de esta zona donde viven los osos una mala gestión de la especie lleve al uso de venenos, que al final mata todo, mata más lobos de los que mataríamos de forma regulada y legal…”

Nos preguntamos si el ponente y la asociación de custodia del territorio ignoran los principios de conservación de la biodiversidad, de ese o cualquier territorio, así como la legislación ambiental. Nos preguntamos si optan por una biodiversidad a la carta.

¿Qué tal si definimos planes de conservación integrales, o mejor aún, respetamos las leyes existentes, y denunciamos a los envenenadores y pirómanos?

¿Qué tal si discutimos qué razones sustentan los métodos letales de “gestión” de la población de lobos, o cuantos lobos mueren de modo ilegal, o quién ha demostrado que los controles amparados por las administraciones disminuyen el furtivismo y el conflicto?

¿Qué tal si conservamos sin destruir?

Sentencia desfavorable a ASCEL en el caso de Picos de Europa

[Entrada editada 2014.06.19, 7:00. Ver comentario a la entrada]

Sabéis que en ASCEL nos apoyamos en la vía jurídica para contribuir a la defensa del lobo ibérico. Desde años nos personamos regularmente en aquellas causas que a nuestro entender demuestran actividades ilícitas: cacerías ilegales, veneno, lazos… A menudo, las denuncias van directamente contra las administraciones públicas, al entender que las decisiones adoptadas por éstas son cuestionables según la legislación vigente. Hemos ganado buena parte de los casos denunciados, pero también hemos perdido u obtenido sentencias frustrantes.

Recientemente hemos conocido una sentencia que permite al Principado de Asturias seguir matando lobos en el Parque Nacional de Picos de Europa. Sí, habéis leído bien, en el Parque Nacional, donde no solamente se matan lobos adultos, sino incluso camadas de pocos días de edad. Además, la citada sentencia nos condena al pago de las costas procesales: 1.117 €. Entendemos este gesto como un intento de amedrentarnos, para que renunciemos a utilizar esta vía, incómoda para la administración. Entre otras cosas, porque ha supuesto un parón de dos años en las muertes de lobos en la parte asturiana del parque.

Gracias a sus socios, ASCEL tiene actualmente capacidad para afrontar ese gasto. No obstante, estábamos también planteándonos la posibilidad de intentar captar fondos, para afrontar con seguridad gastos de abogados y procuradores en los casos todavía abiertos. Y estos días algunos grupos que apoyaron y compartieron la denuncia con ASCEL han comenzado de forma generosa y solidaria una campaña de captación de fondos, antes de que nos diera tiempo a decidirnos del todo. Seguramente sois conscientes de dicha campaña a través de Internet.

Agradeceríamos por tanto la participación y difusión en la citada campaña, facilitando a quienes quieran y puedan hacer una aportación económica nuestro número de cuenta: 2096 0319 79 3348533704. Es importante que en el concepto se especifique “aportación Picos de Europa”.

Muchas gracias a todos los que nos apoyáis de una forma u otra, y disculpas por no haber sido más rápidos ofreciendo esta información.

sololobo_gris